Cómo usar la proyección estratégica para generar valor agregado
Los diseñadores explican los métodos que ayudan a planificar productos y servicios. Es clave conocer al usuario y los escenarios de desarrollo.
ARQ de Clarín. 3 Sep 2024. Autora: Daniela Quintana Especial para ARQ
Hoy, la vida se mide en experiencias. Teniendo esto en cuenta, ¿cómo puede hacer el diseño para que las propuestas sean memorables? Por medio de la proyección estratégica.
Los diseñadores en comunicación visual, formados en la Universidad Nacional de La Plata, Mariela Dangelo, Ignacio Sbarra y Cristian Belloro, responsables del estudio Inplace especializado en el diseño de experiencias, definen al diseño estratégico como aquel que crea soluciones significativas para los usuarios a la vez que suma valor a los negocios. En el lugar en que se alinean estas dos variables es donde, explican, se pueden alcanzar proyectos que aportan soluciones relevantes.
En sus proyectos, el mayor disparador para las decisiones de diseño suele ser el conocimiento profundo de los usuarios y de la naturaleza del escenario de acción. Según cuentan, es esencial indagar las necesidades latentes y siempre atender los aspectos emocionales y funcionales que determinan las experiencias. Como ejemplo, en el proyecto para el Banco Santander cuyo objetivo fue propiciar el uso diverso de los espacios mediante un registro discursivo vital y amigable, a la vez que corporativo, alineado a la misión y la visión de la entidad.
Para concretar el proyecto trabajaron sobre dos directrices primarias: limpieza de recursos y austeridad asociada a atributos de marca (simple, justo). El resultado: uso de planos plenos de color, elección de materiales nobles para reproducir las piezas y respeto profundo por el lenguaje arquitectónico. Por otro lado, el uso del color corporativo genera acentos cromáticos sobre la arquitectura.
Emmanuel Pan, diseñador gráfico (UBA), director creativo del Estudio 330 y ex coordinador de Sello Buen Diseño define al diseño estratégico como una serie de métodos que ayudan a planificar productos y servicios. Es una forma de pensar que tiene en cuenta factores sociales, productivos y prospectivos para optimizar los recursos a la hora de diseñar, producir y comercializar. Si bien el diseño estratégico en una metodología utilizada inicialmente en empresas, es transferible a cualquier tipo de organización. Los pasos que transita esta metodología para responder a demandas muy variadas provienen de las metodologías propias del diseño tradicional pero con una mirada que excede las cuestiones técnico-productivas y se involucra con el entorno, la distribución, el usuario, los aportes simbólicos y culturales, las narrativas y el diálogo que se establece con la sociedad, tanto en los ámbitos públicos como en los privados.
El estudio 330 propone un caso icónico en el que trabajó junto a la diseñadora Chezz Azarola para dar cuenta de la cantidad de variables y de su interrelación para lograr que un proyecto logre un impacto positivo en cada una de las partes involucradas. Pan se refiere a la pyme jujeña Yosy cuando tuvo que exportar a Estados Unidos, sobre todo las ciudades donde abundaba la población latina. La primera intervención tuvo que ver con el naming. Así surge Kaspi como una nueva unidad de negocios destinada al mercado externo.
La segunda área de intervención para esa marca tuvo que ver con desarrollar el logotipo, el packaging y una serie de indicadores de identidad para volver reconocible al producto respecto de su competencia. Al tener como punto de partida un producto que es en extremo simple, el diferencial está en la conexión que establece con el usuario. Para ello, se decidió trabajar sobre la propuesta de juego y ofrecer un cuadernillo que muestre la diversidad de formas a componer, en lugar de delegar toda la propuesta de juego únicamente en el usuario.
En el diseño estratégico se trabaja por etapas y en cada una de ellas se elaboran informes o puntos de control que son los que permiten luego evaluar los supuestos iniciales; y acá entra en juego la visión prospectiva y como está sustentada la toma de decisiones para que los proyectos realizados no pierdan vigencia.
Para construir escenarios futuros es posible tener diferentes estrategias, explica Pan, y detalla que un camino posible se construye al trabajar asociativamente con profesionales de otras disciplinas como la sociología que, mediante la tabulación de datos duros.
Otra forma de construir un escenario futuro es a partir del uso de IA, en principio el más común y de uso gratuito es Think with Google, en donde con la herramienta trends, es posible saber qué es lo que la gente busca con más frecuencia y qué palabra utiliza por sobre otras a la hora de realizar estas búsquedas; y en ese sentido, reflexiona Pan, los que estén atentos a toda esta serie de indicadores, van a tener la oportunidad de anticiparse y convertirse en referentes.
La sofisticación con la que se lleva adelante el diseño en el mundo hiper globalizado requiere cada vez más de profesionales capaces de actuar con sensibilidad y responsabilidad, al tiempo que desarrollan un trabajo transdisciplinario que conecta infinidad de actores y variables.
Publiado originalmente en ARq de Clarín https://www.kiosco.clarin.com/arq/20240903